Imagen vía Wikimedia Commons En mi visita a Chile el año pasado, cuando participamos con Alex del IV Congreso Panamericano de Comunicación, nos pasó algo muy gracioso. Estábamos disfrutando del hermoso paisaje que tiene el campus de la Universidad Mayor, cuando fuimos abordados por un chileno muy simpático de entre 45 y 50 años. El motivo del abordaje fue presentar ante la coordinadora del Programa Frida una idea para un posible proyecto. Al chileno se le había ocurrido armar un sitio en Internet al cual uno se podía suscribir y que después de muerto enviaba e-mails con los últimos deseos y mensajes de los usuarios a todos sus familiares y amigos. Una suerte de testamento virtual. La idea también incluía subir videos, etc.
Con Alex no salíamos del asombro, y la flamante coordinadora le explicó que la propuesta estaba fuera de los objetivos de la iniciativa. De todas formas el chileno nos atomizó bastante rato, convencido de la originalidad y de la necesidad de dicho servicio.
Esa anécdota quedó en el recuerdo hasta que mucho tiempo después leyendo un blog que sigo con frecuencia encontré un post sobre un servicio llamado Legacy Locker.
El post de Steven Hodson, cita el mail de el Dept. de Relaciones Públicas (PR) que recibió de la empresa explicando el servicio: "Conceptualmente el sitio es similar a un testamento electrónico, en concreto, pero específico a la información digital en lugar de bienes físicos. Los titulares de las cuentas agregan varios bienes digitales y beneficiarios como deseen. Además, un usuario puede crear "Cartas Legado", el contenido de las cuales es automáticamente enviado a sus seres queridos, amigos o colegas, cuando se informa de una muerte." Parece que este sector del mercado de Internet se va a volver cada vez más activo, dada la creciente cantidad de usuarios que suben sus datos personales a la web (por ej. Facebook, Flickr, Youtube, etc.)
El sector está recibiendo bastante atención en los medios (por ej. aquí), tanto como para ameritar un artículo en TIME, que sugiere que los usuarios hagan planes para sus cuentas on-line, especialmente si quieren que su contenido no sea revelado.
La nota es sugerente en el sentido que nos hace pensar en que pasará con toda nuestra información y actividad digital después de muertos. Si no tienen nada de que preocuparse, no den bola a esta nota, pero no tener un plan significa que sus familiares pueden tener acceso a su información digital, si realmente lo desean.
Si por otro lado si desean establecer un plan para sus varias cuentas digitales, debajo encontrarán una lista de algunas de las empresas dedicadas a este sector: