Por qué Facebook cambió la pregunta para invitar a los usuarios a actualizar su estado de: What are you going right now? a What’s on your mind?
¿Cuál es el interés de Facebook por saber lo que pasa en nuestra mente? La elección de palabras puede parecer inocente, pero, ¿no es una pregunta bastante sugestiva? Considerando que Facebook tiene más de 250 millones de usuarios registrados, de los cuales 30 actualizan su estado 1 vez al día, qué obtiene Facebook por saber qué pasa en nuestra mente. El uso del lenguaje nunca es inocente o desinteresado, como se encargaron de demostrar en la segunda mitad del siglo XX los estudios socio-lingüísticos. La elección de las palabras siempre es una decisión política, que tiene consecuencias en la realidad.
¿Que es lo que nos está pidiendo Facebook ahora? Que además de subir nuestras fotos, videos, compartir links, contarle quienes son nuestros "amigos", nuestra familia, acerca de nuestros gustos; le contemos que es lo que pasa por nuestra mente.
Como si esto fuera una tarea fácil. Siglos de filosofía debatiendo lo alcances de este concepto tan oscuro y apasionante para el ser humano, para que Facebook nos haga creer que es fácil poder explicitar lo que pasa por nuestra cabeza.
Pero no se confundan, esto es clarito, lo que Facebook quiere hacer es saber un poco más acerca de nosotros. Como si lo que sabe no es suficiente para monetizar su negocio y vender publicidad. Más después de su compra de FriendFeed, y su explícito interés por liderar el mercado de las búsquedas sociales y de las búsquedas en tiempo real (véase por ej. aquí).
Un artículo del TIME sugiere que algunos usuarios están sufriendo crisis existenciales, sobre todos los adictos del "status up-date", y pregunta ¿Por qué el nuevo feed de Facebook es tan introspectivo?
Si la gente es honesta sobre sus actualizaciones de estado, el feed de Facebook se debería convertir en una serie de pensamientos de una palabra o una incómoda seguidilla de revelaciones íntimas: "Tengo un compañero de trabajo que es un sucio", "La puta madre no llego a fin de mes", "Odio viajar en ómnibus porque hay olor a cuerpo", etc.
Esta será mi estrategia de ahora en más, contarle a Facebook lo que quiere saber. Creo que viene siendo la de muchos otros, así que no me considero para nada original. Lo que realmente me preocupa son las implicaciones de tomar este camino, y lo que Facebook pueda hacer con esto.
Voy a contarles una pequeña anécdota. Los otros días me sucedió algo extraño. Los que siguen mis actualizaciones pudieron ver este incoherente "status up-date": "Por Dios!!! Me siguen las palabras!!!". Seguramente muchos pensaron que estaba desvariando, pero no, estaba muy lucido. Acababa de realizar un post a través de Posterous, el servicio de blogs que utilizo. Más adelante realizaré un post comentando porqué me decidí por este servicio, pero para este momento solo basta con contarles que este servicio utiliza el e-mail como el punto de comienzo del proceso de postear algo en la web. Mediante un e-mail, me es posible actualizar de una sola vez mi blog, Facebook, FrienFeed, Twitter y demás servicios con los que se conecta Posterous. Por lo que de una sola vez y a través de un simple e-mail puedo poblar todas mis redes sociales.
Pues sí, acababa de postear algo sobre Adidas y dado que Posterous actualizó al instante mi Twitter feed, recibí la grata noticia de que Adidas me estaba siguiendo en Twitter. ¿Qué interés puede tener Adidas en mi? por supuesto que ninguno. Simplemente me di cuenta del poder de la interconexión de las redes sociales y las implicaciones de esto para la privacidad y los datos personales.
Parece algo irrelevante, pero para muchos (por desgracia o por suerte no para todos) gran parte de nuestras vidas está pasando a tener una presencia on-line, o como dirían algunos filósofos cognitivos actuales nuestra mente se extiende por la web. Y cuando hablo de nuestra mente hablo de nuestra existencia cotidiana. Miles de gigabytes de correo personal y profesional, fotos, gustos, compras, etc. Nuestra persona ha poblado también este espacio virtual, que nada tiene que ver con un espacio irreal o inexistente, sino por el contrario con un espacio bastante real (por lo menos en espacio de disco en algún data center).
Una vez leí en algún lado que en realidad el producto no es ni Google, ni Gmail, ni Facebook; el producto de estas empresas somo nosotros los usuarios, cada vez me convenzo más de esto. O pensaron que la capacidad ilimitada de enviar e-mails, subir fotos y videos y compartir su vida era gratis. ¿Están dispuestos a pagar el costo? Yo por ahora solo me divierto.